Perdonar Cura tu Espíritu y tu Mente

 “Te perdono, pero nunca lo voy a olvidar...”

¿Alguna vez has escuchado esas palabras? Seguramente sí. Muchos, sino la mayoría, hemos pasado por una situación donde hemos cometido un error, ya sea insignificante o grave, y nos han contestado de esa manera, confiando que de verdad nos perdonen. Después de todo somos seres humanos y cometemos errores sin querer. ¿Qué es el perdón? ¿Quién realmente sufre más a la hora de pedir perdón? ¿Pero qué podemos hacer para que nos perdonen? Y si eres de los que no les gusta perdonar al transgresor, ¿que tanto daño te estas causando? ¿Como perdonar a alguien? Y si no puedes perdonar, ¿qué debes hacer?

Perdonar es la renuncia a la indignación y los resentimientos que causan una ofensa o agresión por una falta cometida por una persona contra alguien más. También no guardarle rencor ni castigarla por el error cometido. En otras palabras, no tener en cuenta una deuda u obligación que una persona tiene contra otra. Al perdonar demuestras tolerancia y comprensión ante el error ajeno. También demuestras tu grado de madurez al mostrar con hechos que puedes vivir con el recuerdo renunciando eventualmente a la venganza y optando por no tener en cuenta la falta cometida en un futuro. De esa forma tanto el ofendido como el perdonado no se seguirán sintiendo incómodos ni haciéndose daño por los resultados de ese error.

Imagínate que tu pareja te fue infiel y tú lo descubriste, él o ella se arrepiente y te pide perdón. Te promete que nunca más lo volverá a hacer. Tú lo piensas bien, lo analizas y decides darle una oportunidad más: “Te perdono, pero nunca lo voy a olvidar...” -le dices. Pasa el tiempo, ambos acostados descansando en la cama, tu pareja duerme muy tranquilamente, pues tú lo has perdonado y él o ella lo sabe muy bien, pero todas las noches estas despierto viendo a tu pareja y recordando el daño que te ha provocado al serte infiel. A la mañana siguiente tu pareja se levanta muy descansado, pero tú no has podido dormir toda la noche por estar recordado lo que te hizo. ¿Quién se hace más daño? ¿Tu pareja o tú?

El no perdonar tiene efectos negativos sobre nuestra salud emocional y física. La depresión, ansiedad y hostilidad son episodios relacionados a no querer perdonar al ofensor. Cuando guardamos rencor aumenta la depresión cardíaca lo que incrementa la posibilidad de sufrir de enfermedades coronarias. Por lo tanto, cuando perdones a alguien hazlo con todo tu corazón, hazlo porque de verdad quieres contribuir a la paz y al bienestar tuyo y del ofensor, porque si no lo haces, la persona que más daño se hace eres tú.

¿Qué es lo primero que debes hacer al darte cuenta que has cometido una falta o un error sin querer? 

Lo primero que debes hacer es arrepentirte sinceramente y después pedir perdón al ofendido. Cuando lo hagas demuéstrale que de verdad te has arrepentido, que quieres y necesitas su perdón para poder seguir adelante con la conciencia limpia. Si eres el ofendido recuerda que al perdonar a alguien estas utilizando una herramienta muy poderosa que nos libera de una carga muy pesada y nos ayuda a caminar de una manera más liviana como también nos ayuda a ser más felices en la vida.

Al perdonar a alguien no es que vas a olvidar la falta que han cometido contra ti, sino que a la medida de lo posible trates de hacer una vida normal, sin sentirte culpable y no permitiendo que los recuerdos te sigan atormentando y causando mucho más daño de lo que ya te causó. Con el paso de los años quizá recuerdes ese episodio como una lección más de vida que te ayudó a ser una mejor persona. 

Si eres el ofensor, esto te ayudará a valorar más las personas importes que están a tu alrededor. Además, aprenderás que, como seres humanos, siempre estamos expuestos a cometer errores, algunos insignificantes y otros garrafales pero el arrepentirse con sinceridad y pedir perdón será la clave para aliviar nuestra vergüenza. Por supuesto, ten en cuenta que la otra persona no está obligada a perdonar, pero si no te perdona aléjate por la paz, de esa manera ya no le seguirás causado más daño.

Hemos visto que el perdonar nos ayuda mucho a nuestra salud metal, física y emocional ya que es una herramienta muy poderosa que tenemos en nuestras manos. También vimos que somos seres humanos y estamos expuestos a cometer errores tanto insignificantes como graves y que cuando pidas perdón debe ser porque de verdad estas arrepentido de tu error. Además, si eres el ofendido, cuando perdones que sea de todo corazón, eso colabora a mantener la paz y el bienestar tuyo como también del ofensor. 

Al hacer esto, te aseguro que seremos más saludables y habremos llegado a un grado de madurez muy alto. Pero no solo eso, sino que seremos más felices en nuestra vida. ¿Somos capaces de perdonar a los que nos ofenden? Tu eres la única persona que sabe la respuesta a esa pregunta.

Espero que este artículo les haya servido mucho. Se les agradecerá cualquier comentario o sugerencia que tengan referente al mismo.

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